La agrupación colombiana de rock alternativo desvela dos potentes adelantos de su próximo álbum de estudio, DUAL, consolidando un sonido visceral que transita entre la nostalgia espacial y el frenesí de las guitarras distorsionadas.

En una época saturada de estímulos e inmediatez, la música hecha desde la necesidad pura de desahogo se convierte en una balsa de rescate. Con esa filosofía como norte, la banda de rock alternativo Droide, radicada en Medellín, ha venido construyendo un espacio seguro para quienes encuentran en el sobrepensar un laberinto difícil de salir. A través de sus más recientes sencillos, “Viajando a la Luna” y “Aléjate”, el proyecto no solo expone su versatilidad compositiva, sino que se planta firmemente como una de las propuestas independientes más honestas del panorama nacional.
El viaje de Droide comenzó a gestarse en 2012 en Cúcuta, cuando Sebastián Castillo y Manuel Torres coincidieron en las aulas del colegio. Unidos por una profunda complicidad melómana y el deseo de emular a sus grandes ídolos, comenzaron a componer sus propias piezas ese mismo año. Eventualmente, el proyecto se trasladó a la capital antioqueña, donde hoy en día funciona bajo la dirección de Sebastián (guitarra rítmica y voz líder) y Manuel (guitarra líder). Ambos actúan como fundadores, inversores y compositores principales, respaldados por un sólido equipo integrado por Luis Jerez en la dirección de arte, David García “Toto” (batería y coros), Daniel Velásquez “El Bicho” (bajo, producción y mezcla), Andrés Catalán (fotografía y bajista) y las colaboraciones vocales de Juan Camilo Bejarano “KB” y Liliana Klinkert.
Dos caras de la evasión cotidiana
Los nuevos sencillos de la banda sirven como la muestra perfecta de las dos energías que colisionan en su identidad artística, sirviendo como adelantos directos de lo que será su álbum debut titulado ‘DUAL’.
1. “Viajando a la Luna”: La disociación como escudo
Este corte promocional se sumerge en texturas espaciales y nostálgicas para retratar el anhelo de escapar de una realidad que se torna demasiado densa para soportar. Es una pieza que aborda la disociación psicológica como un mecanismo de defensa para evadir sensaciones que perturban la paz mental, envolviendo al oyente en una atmósfera de melancolía que emula un auténtico viaje astral.
Su videoclip oficial estuvo a cargo de los realizadores Johan Alzate y Daniel Barrera. Contando con absoluta libertad creativa, los productores tradujeron la esencia sónica de la canción en una narrativa de desamor en la que el protagonista atraviesa el duelo de una ruptura, visitando de manera recurrente los lugares físicos donde alguna vez fue feliz junto a su pareja.
2. “Aléjate”: El ritmo del hartazgo
En el extremo opuesto del espectro emocional se encuentra “Aléjate”, un track que la banda confiesa que nació sin una intención aparente pero que, durante el proceso, se impregnó de un aura de hastío generalizado hacia la vida. A diferencia de su contraparte espacial, esta canción es un torbellino acelerado con guitarras fuertemente distorsionadas que transmiten la urgencia de estar huyendo de algo que nos persigue sin tregua.
El aspecto visual de este corte apuesta por el minimalismo sin sacrificar la factura técnica. El videoclip retrata a un joven corriendo sin descanso, intercalado con secuencias de la banda ejecutando el tema y ambientando la tensa escena.
La herencia de los contrastes dinámicos
El concepto que da nombre a su primer larga duración, DUAL, no es fortuito. La banda busca explorar los matices leves y agresivos que conviven en el ser humano, una estructura dinámica fuertemente influenciada por pilares de la historia del rock como Nirvana y Radiohead (evocando la icónica tensión entre versos y coros de himnos como ‘Smells Like Teen Spirit’ o ‘Creep’), complementada por la sensibilidad de Soda Stereo y Pink Floyd.
“Cada canción que hacemos busca llevar un mensaje diferente, pero en general escribimos para desahogarnos y expresamos sensaciones que no podemos liberar por otros medios. Esperamos que estos lanzamientos conecten con las personas a nivel emocional y que encuentren en nuestra música un espacio para sentirse comprendidos o acompañados”, enfatizan Sebastián y Manuel.
La propuesta sónica de Droide se perfila como la banda sonora idónea para esos instantes de fatiga laboral, académica o crisis personales, donde la mente se sobreestimula repasando errores del pasado o angustias del futuro.
Con una estricta racha de lanzamientos mensuales que sostienen desde noviembre de 2025, el grupo liberará las tres canciones restantes que completan el disco durante los próximos meses. Droide no busca números vacíos; busca tender un puente sonoro hacia cualquiera en Colombia o Latinoamérica que necesite transformar la ansiedad en arte.
Sigue y escucha a DROIDE en sus redes sociales y plataformas digitales.

