El nuevo single de Legado de una Tragedia, titulado “Ícaro”, inaugura la colección MITOS con un giro sonoro y conceptual que marca una nueva etapa dentro del proyecto liderado por Joaquín Padilla.

“Ícaro” apuesta por un power metal moderno con tintes de hard rock melódico, más accesible y directo, pero sin perder profundidad narrativa. La producción es limpia, potente y claramente pensada para grandes escenarios.
Se perciben influencias cercanas a la energía de Battle Beast, Dynazty o los momentos más coreables de Avantasia, aunque Legado de una Tragedia mantiene su sello teatral intacto.
El estribillo —repetido como un mantra— está diseñado para quedarse en la memoria:
“Quiero alcanzar el sol / Sólo quiero volar /
Quiero batir mis alas y no regresar jamás”
Un himno instantáneo.
⚔️ El conflicto central: destino contra libertad
La fuerza de “Ícaro” no está solo en su melodía, sino en su construcción dramática. La letra convierte el mito en un diálogo emocional intenso entre padre e hijo.
Dédalo, interpretado por Joaquín Padilla, representa la autoridad, el linaje y el destino marcado:
“Tu destino fue marcado al nacer”
“La vida es un laberinto sin fin / Solo yo conozco cómo salir”
Su discurso gira en torno al control, la protección y el miedo al fracaso.
Frente a él, Andy Martínez, vocalista de Headon, encarna un Ícaro visceral, decidido y emocionalmente explosivo:
“No me resignaré, no me arrodillaré”
“Mis heridas no son tu cicatriz”
“Quiero escribir al fin mi propia historia”
La frase “Mis heridas no son tu cicatriz” es, posiblemente, la línea más poderosa del tema: sintetiza el conflicto generacional y la necesidad de emancipación.
No es solo un mito griego reinterpretado. Es una metáfora universal sobre identidad, libertad y ruptura.
Producción y ejecución instrumental
En lo instrumental, el single se sostiene con precisión quirúrgica.
En la batería, Carlos Expósito aporta un groove moderno, dinámico y contundente, alejándose del power metal más clásico para apostar por ritmos más actuales y bailables.
En guitarras y bajo, Alejandro Fong ofrece un trabajo técnico pero contenido, priorizando la canción sobre el lucimiento individual.
La producción equilibra potencia y claridad, permitiendo que cada línea vocal se entienda perfectamente —algo clave en una obra con fuerte carga narrativa.
MITOS: resignificar las leyendas
Con “Ícaro”, Legado de una Tragedia no presenta al joven como imprudente, sino como símbolo de quien decide arriesgarlo todo por la libertad.
El estribillo compartido entre Ícaro y Dédalo (“Quiero alcanzar el sol”) refuerza una idea interesante: ambos desean volar, pero desde perspectivas opuestas. El padre busca control; el hijo, emancipación.
El clímax final, con el grito desesperado de Dédalo —“¡No alcanzarás el sol!”— frente al desafío definitivo de Ícaro, cierra el tema con tensión dramática intacta.
Veredicto final
“Ícaro” confirma que Legado de una Tragedia está entrando en una etapa más expansiva y accesible sin perder profundidad conceptual.
Es un single potente, emocional y diseñado para conectar tanto con seguidores del metal sinfónico como con público nuevo que busca himnos épicos y directos.
Una canción sobre romper el destino impuesto y asumir el riesgo de volar alto, aunque las alas puedan derretirse.
Calificación: 9.5/10
Un himno de libertad que brilla con luz propia en 2026.
Sigue y escicha a LEGADO DE UNA TRAGEDIA en sus redes sociales y plataformas digitales.






Average Rating