
La escena de Santiago de Chile sigue demostrando una honestidad brutal a la hora de transformar los procesos humanos más complejos en música pesada. El cuarteto Moment está de regreso con “Brittle Hope”, el segundo adelanto de su próximo EP de estudio y la continuación perfecta de la línea conceptual e introspectiva que plantearon con su anterior lanzamiento, “Nobody”.
Con esta nueva entrega, la banda consolida una propuesta sonora directa, humana y profundamente envolvente, utilizando la música como un catalizador para purgar la vulnerabilidad y el dolor.
Una fusión de Hardcore, Nu Metal e Introspección Desde la capital chilena, Moment —integrado por Luis Robles (voz), Daniel Cubillan (bajo, secuencias y voz), Alberto Briceño (batería) y Eduardo Díaz (guitarra y voz)— ha construido una identidad artística muy clara. Su sonido es una equilibrada y densa fusión de hardcore y nu metal, donde conviven riffs pesados de guitarra, bajos contundentes y baterías rítmicas de gran impacto, todo envuelto en capas de sintetizadores que generan una atmósfera oscura y claustrofóbica.
Lo que realmente diferencia a la agrupación es su compromiso con la crudeza emocional; no se trata solo de agresividad sonora, sino de una descarga musical con un propósito reflexivo.
🖤 La anatomía del duelo: Entre avanzar y no soltar Líricamente, “Brittle Hope” se adentra en los rincones más incómodos del duelo y la pérdida. La canción aborda el desgaste emocional que provoca aferrarse a un vínculo que ya no da más, moviéndose constantemente en esa dolorosa fricción entre la necesidad imperiosa de avanzar y la absoluta imposibilidad de soltar a alguien significativo.
“La canción construye un relato emocional frágil, inestable y profundamente introspectivo, retratando el desgaste de los procesos humanos difíciles de enfrentar.”
🎬 Un bucle visual de desesperación y sanación El estreno llega respaldado por un potente trabajo audiovisual dirigido en conjunto por Daniel Cubillan, Paola Guerrero y Eleazar Cedeño, bajo la producción de Soul Estudio.
La narrativa del videoclip sumerge al espectador en un bucle de desesperación donde la protagonista, interpretada por la actriz Anyer Piñango, revive una y otra vez el dolor de la pérdida. Sin embargo, el video introduce sutiles variaciones en cada repetición, una metáfora visual de cómo el paso del tiempo genera cambios silenciosos que, eventualmente, abren el espacio necesario para la sanación.
El equipo técnico detrás de la obra se completa con Eleazar Cedeño en la dirección de fotografía, edición (junto a Cubillan), mezcla y masterización; mientras que la grabación y mezcla base corrieron por cuenta del propio Daniel Cubillan, logrando una cohesión absoluta entre el empaque visual y la potencia sonora de la pista.
Sigue y escucha a MOMENT en sus redes sociales y plataformas digitales.

