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Concierto de Evaristo Páramo en Bogotá 2026, escenario con logos de La Polla Records, The Kagas y Gatillazo, Teatro Royal Center.

Por: Equipo Tupa Tupa


El calendario marcaba el viernes 1ero de mayo, una fecha que por definición pertenece a la lucha y al aguante. Mientras afuera las calles aún resonaban con el eco de las marchas del Día del Trabajador, dentro del Teatro Royal Center se gestaba un ritual de despedida que solo el punk más honesto podía convocar. Evaristo Páramo, el eterno “filósofo de barriada”, regresó a Bogotá en su gira final para recordarnos por qué, después de décadas, sus verdades siguen quemando.


Fronteras borradas por el ruido.


Desde temprano, el equipo de Tupa Tupa se plantó en el recinto para registrar cada pormenor de una jornada que prometía no dar tregua. La previa fue una descarga de artillería pesada con una selección que dejó claro que el punk latinoamericano está más vivo que nunca:


Antibanda (Uruguay), Ministerio de Vagancia (Bogotá), Peste Mutante (Medellín) y Uno Menos (México).

Un setlist para la historia: Del “Salve” al caos.


Con el Royal Center a reventar, la energía se volvió sólida. Cuando Evaristo pisó el escenario, el tiempo pareció colapsar. No era solo un hombre cantando; era el repaso de una vida dedicada a señalar las grietas del sistema.

El show arrancó de la forma más mística y blasfema posible: con “Salve”. A partir de ahí, fue un viaje vertiginoso por los proyectos que han definido su carrera (La Polla Records, Gatillazo, The Kagas, The Mesa y Tropa do Carallo). Escuchamos himnos de resistencia como:


Esclavos del siglo XXI
Delincuentes
Come libertad
La solución final


Cada canción fue recibida con una mezcla de furia y nostalgia. El ambiente era profundamente emocional: se veía a la gente cantar con los ojos cerrados y los pulmones al límite, pero sin soltar esa fuerza irreverente que caracteriza a la banda.


Fue un encuentro generacional único. En el mosh y en las gradas se mezclaban los “veteranos” que crecieron con casetes de La Polla, junto a jóvenes que apenas están descubriendo que el sistema sigue siendo la misma “mierda” que Evaristo describía en los 80.


El cierre: El vuelo del mito


El clímax llegó con el himno de himnos: “Ellos dicen mierda”. Fue en ese momento donde la entrega de Evaristo dejó de ser metafórica para volverse literal. En un arrebato de conexión total con su gente, el vocalista se lanzó al público, navegando sobre un mar de manos que lo sostenían como a un santo pagano.


Fue el cierre perfecto: un hombre de 65 años demostrando que la actitud no se jubila. Bogotá despidió a Evaristo no con un adiós silencioso, sino con un grito colectivo que retumbó en todo Chapinero.
Evaristo se va, pero la molestia permanece. Y nosotros estuvimos ahí para contarlo.

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TUPATUPA COMUNICACIONES: Agencia líder en prensa y difusión de la escena Rock y Metal en el Caribe Colombiano. Dirigida por los comunicadores Francisco Hernández y Jesser Gonzales, nos especializamos en potenciar el alcance de músicos independientes a través de gestión estratégica, eventos de alto impacto como el TUPATUPA FEST y la excelencia de los Premios TUPATUPA. De Maracaibo para el mundo, profesionalizando el ruido.
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